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Market Trends – Cloud 2020

Research

El mercado de servicios cloud sigue creciendo considerablemente, y la previsión es que se acelere en el rango de los próximos 3 a 5 años, a medida que las empresas cliente continúan modernizando y optimizando su infraestructura en primera instancia, pero también adaptando su ecosistema de aplicaciones. Adicionalmente otro aspecto que da impulso al mercado son los entornos cloud especializados, ya sea con soluciones verticales típicamente en modo SaaS (Manufacturing, Retail, Bienes de Consumo, Salud y ciencias de la vida, Sector Público, Finanzas, Educación, Gaming) o transversales típicamente ofrecidas como plataforma PaaS (ERP, CRM, HCM, Automatización, Analítica avanzada o IA).

Los hiperescalares AWS, Azure, Google Cloud Platform – y empieza a asomar en España Alibaba Cloud – dominan la cuota de mercado y gasto en el mercado mundial. Todos los integradores de servicios disponen de algún tipo de asociación con estas empresas, materializadas en distintos niveles de certificación y alianzas.

La adopción de la nube pública está aumentando debido a su creciente importancia como plataforma de lanzamiento de prácticamente todas las innovaciones tecnológicas (inteligencia artificial, los servicios de datos, blockchain, etc.). Además, los proveedores están desembarcando físicamente en España (hay previsión de Google y Azure de la mano de Telefónica, y AWS para finales de 2.022) con lo que los requisitos geográficos, relacionados con la soberanía de datos y otras regulaciones para la prestación de servicios pueden ser todavía más fácilmente abordados.

El volumen de la oferta de soluciones que ofrecen los hiperescalares – incluidas tanto soluciones SaaS y verticales como por ejemplo AWS Wavelength, Azure OpenManufacturing Platform, Google Cloud Healthcare API, Alibaba Cloud E-Commerce Solution, por nombrar una de cada proveedor – no para de crecer.

La necesidad de contar con integradores de servicios cloud es un factor clave de éxito, en un mercado maduro, pero a la vez muy dinámico y con talento escaso.

Adicionalmente existe un conjunto relevante de proveedores, con un alcance geográfico menor, competencia de los hiperescalares que ofrecen sus servicios cloud (normalmente IaaS) y que se diferencian mediante soluciones específicas, gestión de infraestructuras críticas, calidad de servicio o gestión personalizada, próxima y adaptada a necesidades, y que ofrecen servicios de integración propios conformando una oferta interesante para clientes con necesidades de cloud privado, o también para clientes con necesidades más tradicionales, SLAs a medida, u otros.

Las compañías y sus responsables tecnológicos se ven prácticamente obligados a consumir modelos multi-cloud y modelos híbridos de infraestructura (2 de cada 3 empresas españolas) para aprovechar las capacidades y virtudes de cada mecanismo de provisión, pero también por la necesidad de incorporar los mejores servicios, de distintos proveedores, para cada uno de sus proyectos y cargas de trabajo.

También para tener acceso a las plataformas y herramientas para gestionar y optimizar el rendimiento operativo y económico de la infraestructura distribuida (centros de datos propios, servicios cloud, proveedores de servicios gestionados) que permita definir el marco de automatización necesario para entregar, exponer y mantener de forma fiable las tecnologías de la información como un conjunto de servicios bajo demanda y basados en el consumo.

El Edge computing, o la computación en el borde, se vislumbra como el próximo elemento que completa el puzzle de las estrategias de cloud híbrido. Con las últimas mejoras en la tecnología de redes y conectividad, los proveedores de cloud extenderán sus redes hacia el borde y por tanto las alianzas a con los proveedores de telecomunicaciones, de redes de entrega de contenido (CDN) o incluso de provisión de pequeños centros de datos (colocation) serán cada vez más relevantes.

La gestión tradicional de la infraestructura está plenamente implantada y son servicios más que maduros, y que están siendo cuestionados por las soluciones SaaS y PaaS impulsados por los propios fabricantes de producto que están empezando a no prestar tanto interés a sus productos para instalación y licenciamiento on-premises.

El coste y la eficiencia económica, que tradicionalmente ha sido un factor muy relevante a la hora de contratar servicios en la nube, se está convirtiendo en un elemento menos importante. Las empresas cliente empiezan a valorar algo más los servicios innovadores, el acceso a personal cualificado y con conocimiento para llevar adelante sus proyectos y el time-to-market. Aunque cuidado, esto es cierto en el perfil de clientes Digitales y en menor medida en el segmento de clientes Transformadores. Aun así, las empresas cliente, sobre todo aquellas de perfil Tradicional, identifican como primera barrera el coste de los servicios.

Precisamente la innovación suele identificarse por parte de los clientes como punto de mejora en varios proveedores, sobre todo en incorporarla rápidamente en los servicios para obtener valor diferencial, y en menor medida eficiencia.

Las empresas que dedican más porcentaje de su presupuesto al cloud, lo hacen en SaaS, mientras que las empresas que dedican una proporción menor lo hacen en IaaS, precisamente en búsqueda de reducir el coste directo para intentar ser más eficientes económicamente hablando. Sea como sea, los equipos de tecnología, usuarios directos de servicios cloud, dedican una parte relevante de su tiempo a activar y desactivar servidores o licencias y usuarios para no gastar de más.

La crisis del COVID-19 ha posicionado a los servicios cloud, a los integradores de servicios y por extensión a las áreas IT de las organizaciones como elementos de alto valor para garantizar la resiliencia y la rapidez de respuesta y adaptación para la continuidad de negocio. En los próximos meses veremos cómo los servicios de disaster recovery en el cloud, o la refactorización de aplicaciones usando tecnologías adaptadas a la nube crecerán.

El conocimiento y el talento es un factor muy relevante para proveer buenos servicios, las políticas de incorporación y retención de profesionales en los proveedores de servicios han mejorado en los últimos tiempos, combinados con la formación y certificación del personal. Aun así, es un recurso escaso, y se siguen produciendo traspaso de profesionales entre empresas.

También los enfoques ágiles de gestión y automatización que los proveedores de servicios están adoptando, y están extendiendo hacia sus clientes, mediante la gestión de plataformas cloud totalmente automatizadas para despliegue y configuración integradas con los portales de servicio, la disposición de servicios de contenedores, las aproximaciones DevOps, etc. y además gestionadas de extremo a extremo, dejando al cliente sólo la preocupación de decidir qué desplegar y donde.

El PaaS ha evolucionado hacia una agregación de servicios basados en la nube, y adquiere relevancia cuando se quieren desarrollar aplicaciones en la nube, optimizadas para la nube, y gestionadas en la nube. Su nivel de adopción es inferior al SaaS y al IaaS, pues es un entorno orientado al desarrollo y cada vez más, este aspecto se deja en el lado del integrador o simplemente se opta por el SaaS y la adhesión a las funcionalidades que ofrece.

La inversión de los integradores es elevada y está enfocada en mejorar sus servicios y en intentar automatizarlos al máximo, para facilitar su mantenimiento y para que ofrezca mecanismos de despliegue, gestión y control fáciles de usar a los clientes, a lo largo de todos los ecosistemas tecnológicos disponibles (esto es aplicable a los hiperescalares, pero también los clouds propios del integrador, del cliente e incluso la infraestructura legacy que sigue y seguirá existiendo). También y con gran relevancia, en aumentar el nivel de vinculación con los hiperescalares mediante la certificación de sus profesionales y la obtención de reconocimiento en las distintas competencias, verticales u horizontales que dichos hiperescalares ofrecen: Sector Público, Retail, Manufacturing, Seguridad Pública, Ciencias biomédicas, Servicios financieros, SAP, IoT, Data & Analytics, Machine learning, Seguridad, Programas de migración, etc.

Finalmente, aspectos como la optimización energética y descarbonización que se puede conseguir con la utilización de servicios cloud, empieza a aparecer en el portafolio de servicios como un elemento necesario y requerido por clientes principalmente del segmento corporativo o de sectores como las utilities.

 

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